Qué pena que el Norte
se vaya de viaje inesperado al sur.
Al sur de mi vida, al sur de sus penas.
Disimula el temblor y los nervios
mientras aprende a hacer solo las maletas.
Se olvida calcetines, se olvida papeles,
se olvida hasta de la cabeza.
Se olvida del corazón en territorios
que no habrá de visitar
hasta que pase un largo tiempo.
Viaja sin destino, viaja a la deriva,
a la deriva de su vida,
que se encuentra al doblar la esquina.