Lleno el cerebro de palabras
que jamás habrán de ponerse por escrito,
palabras que jamás tendrán sonido.
Llena la garganta de versos,
versos que se quedaron dormidos.
Insomnio, amnesia, silencio,
palabras que andan perdidas,
palabras que nunca serán dichos.
Un murmullo de palabras independientes
que chocan unas con otras y sienten
que nunca tendrán sentido.
Palabras que no valen nada,
sinsentidos y paradojas,
todo está en potencia,
todo es nada por ahora.