Tuesday, May 13, 2008,1:30 PM
Como ángeles anestesiados de prozacesperamos a la siguiente paradaen un vagón de metro mal iluminado.Nos sentamos el uno frente al otro,alicaídos, inertes y divididos.Nuestros ojos no funcionan,nos clavamos las miradas como cuchillosy ni siquiera sentimos sus pinchazos.Nuestras plumas van quedándose en cada estación,al igual que nuestra angélica almaque pedazo a pedazova quedándose abandonada en las salas de espera.No sentimos dolor alguno,más bien no sentimos nada.No sabemos ni que vivimos,ni que estamos en un vagón de metro,esperando a la próxima parada.Ya hemos llegado.Nos apeamos ya sin alas,a pie y con el alma desgarrada.